El juicio a los ex comandantes en jefe
Rotura de lanzas entre el Tribunal y los defensores Quejas Lo que vendrá Un testigo clave Para los acusadores De las defensas
La quinta semana de la audiencia pú- blica del juicio que se sigue contra los ex comandantes en jefe, terminó con un no- torio enfrentamiento entre el Tribunal y los defensores. Estos reclamaron por lo extenso de una sesión que duró algo más de trece horas, y el Tribunal, en buen romance, contestó que si el cansancio había ga- nado a los defensores, los acusados po- dían recurrir a la defensa oficial. ¿Cuál fue la causa de esta rotura de Janzas? Quienes analizan de cerca los meandros del proceso, dicen que el Tri- bunal ha descubierto, con el consecuente encono, que algunos de los defensores manejan informaciones reservadas que utilizan para neutralizar a los testigos y “dar vuelta la cosa. Los testigos resul- tan, al fin, enjuiciados ellos y eso los amedrenta”. - Las únicas fuentes que sostienen esta tesis, aseguran que las defensas se dela- taron por lo menos en dos oportuni- dades: en un momento, un abogado le preguntó al testigo Villani por su casa en Ramos Mejía, domicilio que no figura en el informe de la Conadep ni en el ex- pediente judicial. Otra: un defensor preguntó al mismo testigo si durante su prisión había com- puesto una picana eléctrica. “¿Cómo sa- bía que allí funcionaba una picana y, más aún, cómo supo que el testigo la ha- bía reparado si él no lo había dicho?” Esto, según los analistas, tiene un tri- ple fin que se obtiene consultando los le- gajos clandestinos de los testigos: rever- tir el enjuiciamiento, dejando flotar la duda de que “éste en algo andaba”, y se traduce en un “mensaje sublimal al es- pectro social”, Además, se afirma, desde el punto de vista jurídico, las lla- madas “generales de la ley” (¿tiene us- ted algún otro interés que pueda afectar su imparcialidad?) quedan enturbiadas y, por fin, “logran politizar el juicio, pre- cisamente ellos que afirman todo el tiempo que el juicio es en sí político”. Para los acusadores “las declaraciones vertidas por los dis- tintos testigos en el caso del Banco de Hurlingham fueron lo suficientemente contradictorias como para anularse re- cíprocamente”. Además, se destacó con especial én- fasis que “el coronel Roualdes, al decla- rar, mencionó explicitamente a tres ge- nerales que se encuentran en actividad”. Y la pregunta que se formulan es sus- picaz: “¿Qué hace la fiscalía que aún no ha pedido que se los llame a declarar?”. Por otra parte, los mismos defensores destacaron que “desde la semana pa- sada hemos abandonado la táctica de la defensa individual para formar un grupo homogéneo”, caracterizándose como “más inquisidor”. Según los consultados, “se ha obser- vado que muchos de los testigos del fis- cal llegan con sus relatos ya estudiados y cuando se olvidan de algo, el mismo doctor Strassera, con preguntas suge- rentes, los reencauza en su libreto”. Aparte, los letrados afirman que, “toda vez que queremos ahondar en las preguntas para corroborar los dichos de los testigos, encontramos obstáculos poco válidos del Tribunal. Por eso, durante la semana que pasó, cada defensor que subió al estrado, se preocupó especialmente por “las an- danzas pasadas” de los testigos. Y acaso por eso, el mismo Strassera -para ganarles de mano, como quien dice- ha comenzado a preguntar él mismo a sus propios testigos, si pertene- cen o pertenecieron a alguna organiza- ción extremista. . prisioneros del Olimpo y de El Banco, la Policía Federal actuó con “menos en- sañamiento y menos crueldad que la po- licía de la provincia de Buenos Aires en los centros de detención que tenía a su cargo”. Siempre en la cuerda de la acusación, durante la semana que se inicia, las se- siones -que estarán dirigidas por el doc- tor Jorge Edwin Torlasco- servirán a la fiscalía para ventilar el caso “Mercedes Benz”, un hecho en el que fueron secues- trados y aún permanecen desaparecidos numerosos empleados de la empresa. - Este caso presenta un hecho curioso: el único que salvó su vida fue el obrero Hector Rato, debido a que el gerente del local se negó a entregarlo, a menos que los. que lo reclamaban se presentaran uniformados. Cuando así lo hicieron, el mismo gerente hizo salir a todo el resto del personal a la puerta para que pu- diera comprobar que Rato era llevado por una fuerza armada. Se ventilará también el caso de Flo- real Avellaneda. “Para lograr que se en- tregara -se aseguró- secuestraron a un hijo de 14 años, al que se alojó en la Es- cuela de Suboficiales de la Armada y posteriormente fue ahogado en el Río de la Plata.” - Se sostiene que el caso Avellaneda motivó la célebre “Carta abierta al ge- neral Videla” de Haroldo Conti, hoy desaparecido. ; Finalmente, declarará como testigo de real importancia la señora de Fer- nández Meijide. De las defensas o Queda para el final el que para mu- chos fue el testimonio más trascendente de la semana: el de monseñor Grasselli, en la sesión del martes. Aseguró tener “cabal conocimiento” de que en la Es- cuela de Mecánica de la Armada (ESMA) funcionó un centro clandestino de detención. Atacado por varias organizaciones de- fensoras de los derechos humanos, mon- señor Grasseili fue también defendido: El sacerdote Naldi, que rescató a los hijos de la familia Forti, en un momento de su relato, sostuvo que “muchos le de- ben la vida a monseñor Grasselli”. El vicario castrense afirmó poseer una lista de 2500 denuncias y si bien ad- mitió haber tenido éxito “en una sola oportunidad” respecto de un desapare- cido, ahora se sabe que “ayudó a muchos que estaban o se creían en peligro, a sa- lir del país y así salvar sus vidas”. Un observador se preguntó: “¿Qué es- tán esperando los defensores para cote- jar, de esa lista de cay Hon los nom. bres de, como sé suas n figuran como desaparecidos, wuando en reali dad, Grasselli u otros, los Sagaron del ÍS?”. : a 5 BPE EE Según fuentes allegadas a la acusa- ción, los testimonios arrimados a la causa la semana ya terminada, sirvie- ron para señalar que en los casos Cha- vanne y Grassi, “los coroneles Gatica, D'Alessandri y Roualdes, en conexión di- recta con los comandantes y gente de Martínez de Hoz, usaron métodos pro- pios de la lucha activa para apropiarse de los bienes de Graiver a través del Banco de Hurlingam”. _ La misma fuente sostiene que el lla- mado caso Forti sirvió para demostrar la conexión interfuerzas. “Los secuestró un grupo ajeno, pero el piloto del avión testimonió que fue un oficial aeronáu- tico el que obligó a los Forti a bajar de la máquina”. Desde otro ángulo, la misma vertiente destacó que, según los testimonios de los Para los defensores consultados por , LA NACIÓN sobre la semana que pasó, el hecho de mayor importancia fue que
Epígrafe
Dr. Julio C. Strassera