Verdad y justicia pide el Obispado de Quilmes

Según la diócesis de monseñor Jorge Novak,el juicio a las c juntas es un testimonio de que “la ley protege al débil y no se S amedrenta ante el poderoso”. La búsqueda de la verdad. La p restauración de la convivencia social.

- cuales nos limitamos a ser simples espectadores”, enfatiza, aconsejando en ese caso que “hay que estar atento para superar el subjetivismo”. Asimigmo, sostiene que servir a la ved “defenderla, difundirla y comprómeterse con ella”, El Obitpado de Quilmes expresa que vestáos viviendo en estos días un tiempo fuerte en relación a la jus- ticía” ya quie “nombres que tuvieron la suma del Em. en la Argentina están hoy sentados ante un tribunal que los juzga y la fiscalía ha concretado el pedido de penas” que en algunos casos llegan a la reclusión perpetua. E! Obispado de Quilmes afirmó ayer que con el fuzgamiento au las ex juntas militares, acusadas de cometer violaciones a los derechos humanos, “quedará registrado” en “el futuro de nuestra historia” el testimonio de que “la ley protege al débil y no se ame- drenta ante el poderoso”. La declaración fue leida por Radio Provincia de Buenos Aires en reem- plazo de la habitual homilía domini- cal de monseñor Jorge Novak, quien se encuentra reponiéndose de una enfermedad que lo afectó cuando vi- sitaba Centroamérica. En principio, la declaración hace referencia al servicio de la verdad señalando que significa “buscarla para conocerla” e “implica no pasar superficialmente o rápidamente sobre la realidad”. “Hay acontecimientos entre los En ese sentido, recuerda que Novak puntualizó en una carta pastoral que “si en todos los tiempos la recta ad- ministración de la justicia busca re- cuperar el sentido ético de la convi- vencia entre los hombres, cuánto más aquí y ahora”, y agregó que “a la vista del daño inferido al cuerpo social, del cual está suficientemente informada la opinión pública, el ciudadano hu- milde sentiría la discriminación in- vadiendo el campo que debe ser por antonomasia, la superación de todo intento discriminatorio”. Por otra parte, el Obispado de Quil- mes opina que “la democracia ha de constatar que uno de sus reaseguros fundamentales, la justicia, cumple cabalmente el papel que le corres- ponde”, y añade que “para el futuro de nuestra historia habrá de quedar re- gistrado el testimonio de que la ley protege al débil y no se amedrenta ante el poderoso”. “A la luz del documento “La justicia del mundo' del sínodo romano de 1971 podemos decir que la Iglesia afirma con claridad tres imperativos insos- layables: el testimonio en favor de la justicia, la educación para la justicia y el compromiso en favor de la justicia”, concluye el documento.