Título no reconocido

Tolvido que propone el proyec- tadel PÉ compromete, ente to do, el fururo, “El que un tor rador esté convencido de que algún día deberá rendir cuentas es el me dío más eficaz de preveair la tortare por 1a disuasión”, dice un estudio de la ONU sabre la amnistía. La fulminante ext ción de la acción penel impedirá que la justicia investigue los hechos y establezca lo sucedido en cada caso. Las graves y flagrantes violaciones de los derechas hu- ¡manos son asimilables a los crímenes de lesa humanidad, por su naturaleza, im- prescriptibles. Á esas tres razones, que hacen ética, política y jurídicamente ina- ceptable el punto final, pueden agregerse otras Diversas maniobras de la Junta Mi- litar que buscaron en su momenta Ja solu- ción final, recibieron, dentro y fuera del país, críticas unánimes: tales las “eyes” de fallecimiento presunto por desapari- ! ción(de 1979)y)a anulada pur el Coogre- so de “pacificación” o “amnistía” (de 1983), Esta última mo era original. Una nosma similar de Augusto Pinochet -el deereto-ey de amnistia de 1578- fue muy criticada, Ante medidas de ese tipa, la Subcomisión de Derechos Humanos de la ONU (el 10/9/81), insteba alos Estados “a revocar las leyes que podían impedir la investigación de las desapariciones 0 4 que se absturieran de adoptar leyes de ese tipo”. La iniciativa en la que Rail Alfonsín atviesga su prestigio volatiliza en piazos fugaces, de 30 y 60 días, acciones por cr menes como los homicidios calificados, que seguirán persistiendo, según el Códi zo Penal, durante 15 años para quienes"o hayan pertenecido a las Fuerzas armadas, de seguridad, policiales 0 peniteociarias, eb abierta wolación de: principio const. tucional de iguztdad ante la ley. Aún na esté amarillento el discurso del tencia do Dante Merio Capato, ante la comisión ¡ de Devechos Humanos de la ONT (en Gi: nebra, el 272/84) y sus palabras merecen citarse en el país del "no me acuerdo”. Dijo el canciller an una aplandida inter. vención: “(... se ha propiciado y obtenido del Congreso la anulación de unaaberrar- (e Jey de amnistía que dició el régimen rulitar(... Esta anulación hace ahora po- sible que la justicia imervenga sín corta pisas para juagar y castigar los delitos co- metidos por los terruristas y por miem- bros de las fuerzas armadas”. Es dificil compartir el optimismo det - Presidente cuando afrma (el 5/2:86) que "Cada argentino sabe hoy que el temor politico no es ni volverá a ser impune”. Para ello no deberían debilitarse aúo más nuestras perfectibles instituciones. Se di ce que los juicios dela Cámara Federal de Buenos Aires 00 tienen precedentes, pcro 1 algo puede aportamos Occidente en este i rrrena, Portugal. var tres leves de 1975. convaludadas por a Constitución, excluyó de'toda posiblez muistia los eraves críme- nesde'a policia política, yen Crecia, den- dese habia hecho de 12 ortura una “prác- vien administrativa”, se aplicaron severas condenasdespuésdecaídala'dictadurade los coroneles”. Asuvez,la mprescripcbi Tided de los crímenes de guerra y de lesa Numanidad, esti consagrado en el dere- cho interna de numerosos países de dife- reales regímenes juridicos: Francia (261 12:541, Bélgica (3:12:54), República De- mocrática Alemana (1:9/641, Checoslova- quia 1245:64), Huneríe (1964), Austria 431:3:65), URSS (43:65), Bulgaria (223; 64), Yugoslavia 14765), República Fede val de Alemania (26/6/59) La ONU adoptó (el 26/11/68) una Con vención sobre la impreseripibitidad de los crímenes de guerra y de lesa humani- dad y une Resolución tel 12/73), moral- mente obligatoria para todos los gobier- nos, según la cual: “Los crímenes de gue 173 y Jos crímenes de lesa humanidad, dondequiera y cualquiera sea la fecha en que se hayan cometido, serán objeto de“ une investigación, s las personas contra Jas que existan pruebas de culpabilidad en la comisión de tales crimenes serán tuscadas, detenidas, enjuiciadas , en ca- s0 de ser declaradas culpables, costí- gd”, Cuando se derogó la autoampistía, el mensaje del PE (diciembre de 1983) decía cue “razones éticas, políticas y jurídicas (-.. acen imperiosa la cancelación abso- dute delos efectos de esta Tey”. Hoy, para. el perdón moral, falta la enmienda, como lo muestra la ovación al subteniente AL- berto Camps (el 6712486), y a impunidad es inalcanzable por la vía de la ley, nacio- nal o internacional. Por ello, los partida rios del olvido aducen, fundamentalmen ve, razones políticas de reconciliación na cional, Francia tardó más de veinte años, ras la guerre de Argelia, en votar una ley que amnisuiara definitivamente a los ge- nerales que habían fomentado un puésch contra ja República. “En América Latina, sólo las víctimas directas, que han sido marcadas en la dignidad de su carne, po- 1 drán,tal vez, undía perdonar. Laclemer- cia del corazón no puede ser sino el frato Jecundo de la lenta maduración de la his- toria de un pueblo”, concluía la conleren - ciasobre la amnistizen Brasil (Roma, Cá mara de Diputados, junio de 1976). 0 que 1. conserva toda su actualidad. Unavieja vidala evoca el “árbol del - olvido”; su hechizo es tan grande que quien se cobije bajo sus camas se olvida 1 hasta de olvidar Puede conjeturarse que, bajo la sombra de los múltipies imentos depuntofinalmestro pueblo se olvidará deolvidar los crímenes del terrocismo de Estado, no ya durante algunos días, sino .. par varias generaciones.