“ Cada época cree vivir la etapa más crítica”
. JD. UE UU Su gravedad de esta crisis O. fue admitida en varios o aperos porel presiden- o de la Nación o perceptiblemente, el re- - ferente político de o Rabossi, y que existe o : una encuesta reciente y E muy sintomática: al res- e pecto según la cual tres de cada cuatro jóvenes o argentinos desean Sa) emigrar, responde: “Los ue 4 que se quieren ir también A é sonde clase media y en SF O su mayoría tienen una ha profesión: o un título. ao e oye , mucho de Australia y Tabossi Canadá, pero conocí gente que se radicó en esos países hace veinte o treinta años y además está la gente que ha vuelto” Volviendo a la axiología, se le pregunta si la falta de credibilidad gran parte de los ciudadanos respecto de las autorida- des gubernamentales y la clase política en general no es el indicador de una cri- sis que alcanza, también, al plano de los valores. pinta il Ea a “En gran parte se trata de una falta de credibilidad inducida por factores políti- cos -sostiene_. Por supuesto que las mesas de dinero y otros resortes de la es- peculación financiera no estimulan pre- cisamente la virtud y fomentan el es- cepticismo, pero forman parte la acción psicológica o las violencias en la vida so- cial que sufre toda la comunidad, inclu- so el gobierno. Recuerdo, por ejemplo, que en los días previos a las elecciones de 1987 alguna mano traviesa hizo que aumentaran de un modo inusitado la ha- rina y la yerba.” Invitado a precisar el posible aporte de la filosofía ante la crisis, puntualiza que, siguiendo la línea tradicional de Sócrates, la filosofía es antes que nada racionalidad; un ejercicio del intelecto de acuerdo a las leyes de la razón. Implica tanto una actitud de diálogo como el reflexionar sobre problemas fundantes, trascendentes, “algunos de los cuales pueden tener importancia generalmente indirecta- para la reali- dad sociopolítica. El filósofo puede cumplir. una tarea esclarecedora en ese plano dando un ejemplo de racionalidad en el manejo y la discusión de los proble- mas que se le propongan a que él mismo asuma en ese ámbito. Puede hacerlo tan- to con el aporte específico de sus ideas como con su actitud, en cuanto se refiere Eduardo Rabossi porteño; 58 años- se graduó : como . abogado ' en la UNBA y estudió fi- losofía en las universida- des de Tuke (Estados Unidos) y Oxford (Ingla- terrá); se lo considera un especialista en corrientes del pensamiento anglosa- jón. Es titular de la-Sub- secretaría de Derechos Humanos, el Departa- mento de Filosofía de la UNBA, la cátedra de De- rechos Humanos y Ga- rantías e investigador principal de CONICET en metafísica y filosofía del lenguaje. ---Alennos de sus colegas a aceptar con la mayor amplitud y aper- tura posible los puntos de vista del otro, respetarlo como persona y manejarse en el examen de los problemas concretos que se sometan a su consideración de acuerdo a criterios de ética y equidad””. Ejemplifica esa posibilidad de capita- lizar en la práctica los beneficios de una - formación filosófica aludiendo a su ex- periencia en la CONADEP; dice que cuando se trata de decidir una política Sobre hechos de naturaleza nenal ocurri- dos en el pasado, se plantea la cuestión de por qué hacerlo: ¿por venganza, por- que el que hizo algo malo debe pagarlo, 6 para que ese mal no se vuelva a.renes. tir? “Las respuestas posibles implican las diversas posiciones de los filósofos y los juristas especializados en derecho penal- sobre el mal, el delito y la justi- ficación moral del castigo. Y en más de una oportunidad he escuchado decir en broma al respecto que en ese sentido, las Madres de la Plaza de Mayo acaso fueran las más acérrimas kantianas de la Argentina, porque Kant era un fanático en cuanto a la inflexibilidad de la pena.” 7 AIBUNUS UE SUS CLUICDAS más jóvenes tienden a encasillarlo - junto a su amigo Gregorio Klimovsky- en .el cientificismo, el neopositivismo o la lógica, pero él rechaza esos rótulos co- mo irrelevantes para indicar la adscrip- ción a una corriente o escuela; en este sentido acepta, a lo sumo, que se habla de una filosofía analítica. -.En cuanto alos valores que -más- habría que preservar en la crisis que vivi- mos, piensa fundamentalmente en tres. En primer término menciona la libertad como posibilidad electiva en los distintos planos de la vida social,'tanto civiles co- mo políticos. - Luego la justicia, tanto en su sentido tradicional de justicia retributiva como en el más moderno de justicia social. Pe- ro me pregunto si existe en realidad una crisis tan aguda como la que se pretende. ¿No tendría razón Borges cuando iro- nizaba a propósito de que los hombres de todas las generaciones se les antojaba estar viviendo la época más crítica de la historia? La historia es. omnicrítica. ¿Crisis de valores? ¿Pero acaso hubo un momento en que todo estaba bien? Ad- mito que socialmente sí hay problemas graves; en el plano valorativo, la vida comunitaria está mediatizada por com- portamientos que no se ajustan a los va- lores más altos. . Pero cuando hablamos de crisis auto- máticamente pensamos en lo económi- co, algo con lo que los argentinos nos hemos vuelto -monotemáticos y aunque estoy lejos de minimizar ese plano; me llama la atención que quienes más pro- testan no son los que menos tienen - ellos són los que tendrían más derecho sino la gente de clase media o media alta, Cuando se le recuerda que la singular
Epígrafe
Eduardo Rabossi Santo Tomás Moro , Eduardo Rabossi