Caso Inzaurralde: controvertidos testimonic Discusión y fallo Testimonio de una tía El caso Inzaurralde Varios gendarme Un jefe militar Otro gendarme kl analisis de la sesion de ayer f El acusador fue acusado Notas sociales Casamientos Necrología- AARIA MARTHA GIMENEZ ZAPIOLA IP NACADIO - E In memerian-

Un incidente que arrojó nuevas som- bras sobre el juicio a los ex coman- " dantes en jefe se produjo ayer cuando : sopresivamente. un testigo -ex marino- impugnó la forma como fue citado para “recibir instrucciones” de la Fiscalía antes de su presentación ante el Tribu- nal. - El testigo Ricardo Roca, capitán de corbeta de la Armada, retirado “hace más de 20 años” y actualmente comer- ciante, residente en Córdoba, dijo que después de recibir la citación del Tribu- nal fue convocado telefónicamente “ desde la oficina de la Fiscalía porque, se “le dijo, “era conveniente que viniera a hablar para recibir instrucciones sobre cómo debía declarar y coordinar su ac- : ción con la de otros testigos”. : El señor Roca impugnó lo que calificó como “irregularidad” ante el Tribunal y - anunció que antes de partir de Córdoba inició allí una querella criminal contra la Fiscalía. Dijo también que protestó en una - carta-documento dirigida al fiscal Julio César Strassera, que ignoraba hasta ese momento si había sido respondida por la Fiscalia. También manifestó el señor Roca que desde el departamento del doctor Stras- sera se le indicó telefónicamente cuáles eran las personas de esa oficiria con que - debía conectarse para tratar su declara- . ción y sele proporcionó también el nom- _bre del funcionario de ferrocarriles que en Córdoba le facilitó un pasaje gratuito para viajar a esta capital para concu- rrir a la audiencia. La situación amenazó con iniciar un ammado debate entre el testigo, los fis- cales Strassera y Moreno Ocampo y los abogados defensores, pero cualquier po- sibilidad en ese sentido quedó cortada por la enérgica actuación del coordina- dor del Tribunal, el juez José Andrés D'Alessio. El conductor de Ja audiencia dejó en elaro que las entrevistas previas fueron - recientemente autorizadas por el Tribu- nal y que la entrega de pasajes está pre- vista en el Código de Justicia Militar para el caso de los testigos que se domi- cilien en sitios alejados. El señor Roca declaró en relación con la desaparición de dos hijos del matri- monio López Ayllón, una familia de Cór- doba. : Relató las gestiones que hizo, sin éxito, para tratar de determinar el des- tino de los jóvenes. Sobre los López Ayllón dijo que todas sus indagaciones tuvieron respuestas ne- gativas. Sin éxito, entrevistó hasta el co- mandante del Tercer Cuerpo de Ejército (después de 1979) general José Vaquero, y a viejos amigos suyos del Servicio de Información Naval. ER respusta auna pregunta del defen-. sor Miguel Angel Buero (Anaya) sobre las actividades de los jóvenes López Ay- llón dijo que “según parece, el hermano mayor (Jorge Gustavo, desaparecido el 13 de mayo de 1977), tenía ideas algo ex- tremistas”. Sobre la desaparición de Alfredo Ho- racio López Ayllón, hermano menor de Jorge, testificó su tía, señora Zulema Ayllón La Croix, en cuya casa vivía el muchacho cuando se encontraba en Cór- doba. -- La testigo dijo que en la noche del 12 -de noviembre de 1977 su departamento . fue invadido por una banda de foraji- dos” que se titularon miembros de las fuerzas de seguridad. Dijo que los hombres armados que in- vadieron y saquearon su departamento -eran entre doce y quince. Destrozaron li- bros arrojándoselos a la cara mientras era mantenida contra la pared con el caño de una ametralladora apretándole el cuello. - “Eranunos forajidos”, relató entre lá- grimas. “Aquello era el infierno desa- tado en mi departamento”. Agregó que en una oportunidad la gol- pearon con un culatazo y le dijeron: “Us- ted tiene la misma preparación que los comunistas” Luego comenzó a tratarse el caso de Amelia Inzaurralde, detenida el 8 de abril de 1976 en la región de Cosquín, Córdoba, junto con otras personas, La señorita Inzaurralde 'aparente- mente murió en su celda del centro clan- destino de detención La Ribera con un pañuelo anudado fuertemente en torno a su cuello. Los otros detenidos fueron en su mayoría puestos en libertad luego de permanecer un tiempo a disposición del Poder Ejecutivo. Sobre las detenciones testimonió pri- mero el señor Cayetano Roberto Moyano, quien fue detenido junto con un hijo suyo adolescente y conducido con el resto del grupo a La Tablada. “Allí fuimos torturados, picaneados y golpeados”, dijo el testigo. “Pero mi gran dolor era ver cómo se ensañaban durante la tortura con mi hijo, delante de mis propios ojos.” - Otro testigo, el señor Julio Héctor García, dijo que fue baleado por la es- palda cuando fue detenido. No le cura- ron la herida hasta 36 horas después. En una oportunidad se le acercó un oficial y le preguntó: “¿Te duele mucho. ..?” Cuando “contesté que sí, el oficial me metió los dedos en la herida, y comenzó a revolver”, relató el testigo. .. Dijo que posteriormente supo que la señorita Inzaurralde había muerto “pero ignoro las circunstancias'de su de- ceso”. El abogado Carlos Daniel Froment (Viola), preguntó al testigo García sobre “si tenía alguna actividad política”. El testigo comenzó una larga explica- ción pero fue conminado por el juez D'Alessio a responder en forma con- creta la pregunta. Testigo Garcia: Sí, señor, En el Par- -tidoComunista. . _ Variac mandarmas Pasado el cuarto intermedio, a las 17.51, el tribunal comenzó a tomar de- claración a un médico, un teniente coro- ne! del Ejército y a varios miembros de la Gendarmería Nacional, todos en vin- culación con la muerte de Amelia Inzau- rralde, ocurrida el 13 de abril de 1976 en el campo de detención “La Ribera”, en Córdoba. . - Se comenzó con la declaración del sargento ayudante Juan Carlos More, de la Gendarmería quien, en una declara- ción extraída punto por punto por la Presidencia, testimonió que a las 7 del día mencionado fue llamado a gritos por su superior, el gendarme Julio Pedro, desde la habitación en que permanecía detenida la víctima. - Sostuvo que la encontró boca arriba, con la cabeza casi de costado, sobre la cama y vestida con un batón y medias. “Aparentemente estaba sin vida”, res- pondió a una pregunta del doctor D'Ales- sio. More afirmó que entre Pedro, otro gendarme apellidado Aguirre y él, saca- ron el colchón al patio y que lo primero que se hizo fue sacarle del cuello dos pañuelos anudados entre sí que se ajus- taban sobre la nuca e intentar primeros " auxilios que no arrojaron resultado posi- tivo. Tanto el fiscal Strassera como su ad- junto, el doctor Moreno Ocampo, se mostraron interesados en precisar deta- lles sobre las características de los pañuelos, la manera de como estaban anudados, el color y la dificultad para desatarlos, sobre lo que el testigo arrojó respuestas poco concretas. Tin médirn . El doctor Toribio Lucio Aguerre prestó una minuciosa declaración sobre -la autopsia que debió efectuar en el ca- dáver de la Inzaurralde por disposición judicial en abril de 1976 y en su calidad de médico forense de la justicia federal de Córdoba. Con precisión de detalles, el doctor Aguerre narró que el cuerpo le fue en- tregado sin ropas y con una venda que le daba tres vueltas al cuello “pero sin apretar, porque cabían tres dedos entre ella y la piel”. Afirmó que el deceso de la mujer se produjo por “luxación de la primera y segunda vértebra cervical” y que como signos de Violencia, presen- “taba esquimosis en el rostro y dos le- siones “traumáticas pero de poca impor- tancia en el cráneo”. En un detallado testimonio, el faculta- tivo explicó que a su juicio la muerte se había producido por estrangulamiento. “Que la víctima no se pudo ocasionar, porque quien se estrangula a sí mismo, en un momento pierde el conocimiento y cede en la fuerza que está haciendo”. . ... Descartó también la posibilidad del “ahoreamiento” (es decir, que la venda hubiera estado a la vez atada a una soga y ésta pendiera de un lugar alto, porque este procedimiento habría producido una separación) “por el propio peso del cuerpo entre las primeras vértebras, fe- nómeno que no surgió de la autopsia”. Explicó también que en ciertos puntos del rostro de la víctima se evidenciaban signos de cianosis, “por lo que la muerte comenzó por la asfixia, dado que, un de- ceso súbito la impide; la persona tiene que estar viva y su sangre en circula- ción”. Varias preguntas del doctor Tavares no fueron admitidas, pero sí se hizo lu- gar a varias del doctor José María Or- geira, a quien el testigo explicó que la gasa que rodeaba el cuello de la víctima no podía haber cedido por el congela- miento del cadáver y que el nudo la ha- cía no extensible. Finalmente, ante distintas preguntas del doctor Orgeira, el doctor D'Alessio, las reformuló y sintetizó: “¿Las lesiones, a su criterio -preguntó el director del debate-, se produjeron por tracción o colgamiento?” El testigo respondió que, a su entender, la muerte se había produ- Declaró a continuación el teniente co- ronel en retiro Juan Carlos Lona, quien explicó que en el Tercer Cuerpo de Ejér- cito con asiento en Córdoba, del que fuera. (desde 1975) director dela prisión. militar llamada La Ribera, a partir de diciembre de ese año se dispuso el tras- iado de esa prisión (con detenidos mili- tares exclusivamente) a otro punto del ingar, cerca de La Calera, donde él co- menzó a organizar “los galpones que me otorgaron, para evitar las fugas de los internos”, desvinculándose de La Ri- bera, “pese a ser el jefe nominal de ese lugar”. Explicó el teniente coronel Lona que, sin que se le explicaran las causas, se le notificó que desde diciembre de 1975 de- bía entregar las instalaciones de La Ri- bera a personal de la Gendarmería Na- cional, rosa que efectuó, desvinculán- dose del lugar desde ese momento. Ntra cendarme Julio Pedro, sargento de la Gendar- mería Nacional, narró al Tribunal que el 13 de abril de 1976 cuando en su condi- ción de celador de La Ribera dio orden a Amelia Inzaurralde de levantarse para tomar el desayuno, comprobó que ésta no se movía; que se encontraba boca abajo y que llevaba dos pañuelos unidos y atados alrededor del cuello. Coincidió con More en que llamó a éste y a Aguirre, y que juntos sacaron el colchón al patio donde, después de desa- tar los pañuelos, intentaron sin éxito efectuarie a la prisionera los primeros auxilios, que fueron inútiles. A preguntas de la Presidencia y de la Fiscalía, el deponente afirmó que la ha- bitación permanecía siempre con las El testigo Ricardo Abel Roca de- puso ayer sobre abusos en la actividad contra la subversión ocurridos en Cór- doba. Roca, también y sorpresiva- mente, puso una pica eri Flandes: de- nunció ante el Tribunal que personal de la fiscalía del doctor Strassera lo había llamado por teléfono, indicán- dole que debía “tomar contacto con los demás testigos” y, antes de declarar, resultaba conveniente que pasara. por las oficinas del fiscal para entrevis- tarse con empleados de ese Ministerio Público. En buen romance, el testigo Roca denunció que se había tratado de lle- gar con él a una “preparación” de su testimonio. - Lo demás, el hecho de que se le indi- cara a quien debía recurrir para obte- ner los pasajes del ferrocarril carece . de relevancia, ya que el artículo 256 del Código de Justicia Militar esta- blece explícitamente que en los casos de traslados de los: testigos, deberá proveérselos de gastos a ese fin y de viáticos. Es decir, lo del boleto del ferróca- rril es hojarasca. Pero ocurre que el testigo Roca también ha formulado denuncia penal ante el agente fiscal de turno en su provincia y los letrados de los ex comandantes en jefe señalaron “la gravedad del hecho, que demues- tra lo que alguno de nosotros ha dicho primero elipticamente y después en vuertas abiertas y que no tenía ven- -añas, y que se les permitía a los prisio- 2eros llevar. efectos personales como :inturones, cordones de zapatos y otros. Algunas contradicciones El sargento ayudante de Gendarmería Juan Carlos Escudero, informó -en su testimonio al Tribunal que el día indi- cado se encontraba descansando cuando fue avisado por lá guardia de La Ribera del hecho de marras. Aseguró que liegó unos 15 0 20 minutos después de haber sido avisado; que el cadáver de la Inzau- rralde se encontraba en la habitación, Federación de Obras Privadas de Asistencia al Menor, OPAM, que preside el señor Adolfo González Chaves, reali- Zac ale ria el salón auditorio del Banco Río de la Plata, avenida Santa Fe 1452, un con- cierto a cargo del grupo de Música Con- temporánea de Cámara Tixo. en benefi- cio de sus obras. Las tarjetas pueden re- servarse por e: telefono 45-234 en e: ho- rario de 10 a 19. En la 5:25a de San Patricio, en Bel- gramo quedara bendecido hoy, a las 20, e. marrimonio de la señorita Marta Inés Canedo Pero con el señor Patricio Mi- guel Strada bios. -En ia capilla de la estancia La Ata- laya, de Salvador María, en Lobos, se bendecirá hoy, a las 12.30, el casamiento de la señorita Carolina Mariana Seward con el señor Luis González Martel. -Hoy, a las 10.30, en la iglesia de San Martín de Tours, se celebrará el matri- monio de la señorita Maria Alicia Fabre Arizu con el señor Jorge Enrique Kem- ber. Ts -En la basílica de Nuestra Señora de Socorro se consagrará hoy, a.las-20.30, el casamiento de la señorita Alicia An- gélica Rico Roca con el señor Carlos Al- berto Aliaga Pueyrredón. Como pa- drinos intervendrán las señoras Blanca Lidia Roca Villafañe de Rico Marcó del Pont y Lilia Haydée Roberti de Aliaga Pueyrredón y los señores Engenio Agus- tín Rico Roca y Horacio Guillermo . Aliaga Pueyrredón.. Fueron testigos la . señorita Ligia Cristina Rico Roca y los forma directa: que el fiscal prepara a " sus testigos”. Concretamente, el doctor Sergio Marutian (codefensor del general Viola) afirmó que “se entiende que un fiscal, como un defensor, necesita exa- minar a: los testigos antes de propo- nerlos, para ver si sus conocimientos son o no de relevancia. Pero -destacó- que un testigo de la acusación denun- cie que se lo llama por teléfono para que se entreviste con los otros testigos y a la vez se le impongan conversa- ciones previas con empleados de la acusación es de extrema: gravedad y puede llevar a la nulidad de todo lo ac- tuado”. Por su parte, el doctor Moreno Ocampo, fiscal adjunto, restó impor- tancia al hecho: “El Código de Justicia Militar impone las únicas normas que aplicamos: otorgamos pasajes a los testigos distantes y les buscamos. lu- gares de alojamiento, lo que obliga a tener necesarias charlas previas”. .- En tomo jocoso, otro abogado de la acusación sostuvo: “Este testigo que no pudimos preparar, nos sirvió para demostrar que al joven López Ayllón se lo llevó el Ejército, pese a ser. inter- ceptado por la policía que al fin-los dejó hacer, y que el general Vaquero tenía un árchivo con el que se podía determinar dónde estaba -preso a en- terrado- cada desaparecido”. 'Sin- embargo, lá cosa es seria y no es de extrañar que la denuncia-del tes- lado vio ur pañuelo y una prótesis der tal. Tamhián a nromintas da la Procida: “tigo Roca arrastre tras de sí un alu- vión de solicitudes de nulidad, que la Cámara resolverá finalmente. Como una novela de intriga lado vió uri pañuelo y una prótesis den- : tal. , También a preguntas de la Presiden-: cia y de la Fiscalía, sostuvo que a los de-. tenidos se les retiraban los efectos per- sonales, como cinturones y cordones de zapatos; que no vio ninguna gasa; que los prisioneros nunca estaban con los ojos vendados y que la puerta de la celda es- taba permanentemente abierta. En cuanto al ingreso y egreso de dete- nidos, afirmó que éstos llegaban con un acta, que quedaba guardada en la pri- sión hasta su egreso, pero que no exis- tían archivos de detenidos. señores Juan José Igarzábal, Horacio Clinio Rico Roca y Jorge Augusto Aliaga Pueyrredón. .....casamiento de la señorita Susana “Elsa de Pina con el señor Gustávo An-" drés Mur será consagrado hoy, a las 11.30. en María Madre de la Iglesia. en Pablo Nogués. -Quedará bendecido hoy. a las 20, en la basilica del Santísimo Sacramento, el matrimonio de la señorita Claudia Car- men Chieffo con el señor Eduardo Raúl Orion. Serári padrinos los señores Luis Chieffo y su señora, Carmen Isabel Ro- driguez, e Italo Orion y su señora, Elina Olga Saberio. Hondo pesar ha provocado la noticia del fallecimiento de la señora María Martha Giménez Zapiola de Casares, ocurrido en esta capital tras prolongada enfermedad. Nacida con el siglo en el hogar de Emilio Giménez Zapiola y De- lia Bunge, estaba vinculada por lazos de parentesco y amistad con familias de antiguo arraigo en el país. En su perso-, nalidad revivían las virtudes de sus mayores y al mismo tiempo se recono- cían los rasgos de su propio carácter, de especial encanto, que volcó amplia- mente en su hogar, formado con el doc- tor Tomás D. Casares. Junto a el brindó a sus nueve hijos una verdadera educa- ción cristiana, y ejemplos y enseñanzas válidos pare conducirse en la. vida con sentido social y firme ánimo de contri- TACA Cl LNAL Y PEST Ea SU LULA DELICT dad, la audiencia recordó a muchos de los presentes las repetidas series de TV sobre juicios orales. Veces hay en que la realidad supera a la ficción: so- bre la muerte de Amelia Inzaurralde, el 13 de abril de 1976 en “La Ribera”, ninguna deciaración coincidió total- mente con la otra y el director del de- bate y ambos fiscales puntualizaron sobre los últimos testimonios -sobre todo los de los gendarmes- hasta lo- grar un armonioso desconcierto. El perito médico -más que preciso- ha- bló de vendas, los gendarmes, de pañuelos; uno sostuvo que no se permi- tía el uso de cinturones y los otros que sí, dos dijerón que el cadáver estaba boca abajo y los demás, boca arriba; tres coincidieron en que la mujer fue sacada inmediatamente al patio, y un cuarto, que llegó 15 ó 20 minutos más tarde, afirmó que, a su arribo, Amelia Inzaurralde estabá aún en su cama. Y, por último, la puerta de la celda: varios dijeron que estaba abierta día y noche, y otro deponente afirmó que siempre estuvo cerrada. Do Primero parecía tener el tono de una novela policial, pero luego el gusto de una burla. - Por su parte, el sargento primero de Gendarmeria, Juan Aguirre, coincidió con More y Pedro en cuanto. a que fue llamado por éste y que inmediatamente sacaron a la mujer al pasillo, sobre el colchón, para prestarle los primeros auxilios. - El deponente afirmó que la puerta de la celda permanecía permanentemente cerrada y que el pañuelo que anudaba el cuello de la mujer estaba “muy ajusta: do”; agregó que no se permitía a los pri sioneros el uso de cinturones u otros ele- mentos que “sirvieran para atentar con tra su vida”. buir al bien de los demás. Impulsada por los nobles sentimientos que rigieron su vida ayudó como dame servante, a las Hermanitas de la Asunción. Hija de Ma- ría del colegio Mallinckrodt, donde reci- “bié-:su educación; perteneció a diversas congregaciones religiosas y fue una de las fundadoras de la Acción Católica Ar- gentina de la parroquia de Santísimo Redentor, donde prestó su capacidad con responsabilidad. La distinción de su trato y la nobleza de su espiritu, conse- cuencia de su riqueza espiritual, la eri- gieron en guía permanente de los suyos y de sus numerosas relaciones, de cuyo afecto y consideración supo hacerse acreedora. Su sepelio se realizó en el ce- menterio Parque Memorial. In memorian- Por el señor Pablo Díaz Bellocq, de cuyo fallecimiento se cumple el aniver- sario, será rezada mañana, a las 10, una misa en la iglesia del Corazón Eucarís- Por el señor Pablo Díaz Bellocq, de cuyo fallecimiento se cumple el aniver- sario, será rezada mañana, a las 10, una misa en la iglesia del Corazón Eucarís- tico de Jesús, Montevideo 1372. -En recordación de la señora Raquel Sara Reboredo será celebrada hoy, a las - 19.30, una misa en la iglesia de Nuestra Señora-de Balvanera.

Epígrafe

Ricardo Roca