Magdalena denunció en el juicio oral amenazas a la labor periodística

El testimonio de Ruiz Guiñazú no pudo ser perturbado por la defensa

-Biert, Señora, usted integró la Comisión Nacional sobre la PBesaparición de - Personas creada por decreto 187 del 15 de diciembre del '837 -Efectivamente, j EFCSNAPEriec ua ur FESUIEEAS creada por decreto 187 del 15 de diciembre del '837 Efectivamente, ¿Podría explicar sintética mente cómo era el funciona- miento de esa comisión? Sí, como no. Nosotros fuimos nombrados por el Presidente como usted lo acaba de decir ! e inmediatamente nos pusimos a trabajar. Se organizó sobre la base de los miembros titulares.. Comenzamos a reunirnos con mucha frecuencia y, dado el gi- ¡ gantesco caudal de denuncias que recibimos, entonces se ins- - trumentaron varias secretarías que, a su vez, eran las que luego daban cauce a las denuncias. Le estoy haciendo un resumen, porque hubo días en que incluso llegamos a tener arriba de 150 testimonios. Las personas que venían a dar testimonio a la comisión, como se imaginarán, : estaban en profundo estado emocional, además lo que signi- fica volverá vivir a través de un relato los horrores que venían a testimoniar, incluso en un primer momento el ministerio del Inte- riornos suministró personal, pero que hubo de ser reemplazado porque, bueno, no podían aguantar el impacto de lo que allí se estaba relatando. En fin, esas señoras se desmayaban, se sen- tían mal y por supuesto siempre nosotros cuidamos que los testi- moniantes estuvieran todo el tiempo que fuera necesario. En- tonces se les daba un número y se los citaba para otro día, cuestión . de que ellos cuando vinieran sa- bían que tenían a una persona lista para escucharlos el tiempo que fuera necesario. Las varias secretarías de denuncias de procedimientos, de legales, ad- ministrativas funcionaron du- rante todo el tiempo que funcionó la Conadep. Le estoy haciendo así un resumen. Señora, usted dijo que hizo : procedimientos de reconoci- , miento de Iugares. E - ¿Podría explicar cuál fue el procedimiento que se siguió para llevar a cabo estos reconoci- mientos? . --Bueno, si quiere, tomamos uno -por ejemplo-- para no ex- tenderme demasiado. En el caso de la Escuela de Mecánica de la Armada nosotros fuimos allí acompañados por seis testigos si no me equivoco-, e incluso pensamos que para que, justa- mente no se influyeran los testi- gos entre sí, fhbamos a proceder en grupos con ellos. - -Perdón señora. ¿Se trataban esos seis testigos a que usted alude, seis personas que pre- suntamente habían estado alo- jadas en ese lugar? . 8Sí, sí. Sobrevivientes. Noso- tros fuimos ahí en marzo del 84. Aparte de esos seis y usted; ¿qué otra persona concurrió a este procedimiento? - -El doctor Rabossi, el dipu- tado López, el doctor AÁlborun- garo, como justamente es subse- cretario de Legales en la comi- sión, era quien legalmente dirigió el operativo asistido por el doctor Aragón, que era secretario de Procedimientos _creo y el ar- quitecto Ocampo. El arquitecto Ocampo: fue de enorme utilidad en todos los procedimientos, porque como arquitecto, en los testimonios de los testigos, hacía toda clase de preguntas sobre los lugares, es decir, incluso en mu- chos-casos los testigos dibujaron planos de los lugares y que des- pués correpondían notablemente con la realidad. También el fotó- grafo Shore _Enrique me parece que se llama, Enrique Shore_ nos acompañaba sacando foto- mos hacia un punto, y los dos tes- tigos que venían con nosotros di- jeron: “No, por acá no es”, y en- tonces ellos fueron ubicándose e incluso por un playón que... --todo esto, les aclaro se ve per- fectamente desde la avenida Li- bertador o sea lo que uno se imaginaba que estaba absoluta- mente oculto a la vista del público y esto es una de las cosas que a mí personalmente más me impre- sionó: Se ve, pero a simple vista desdelacalle. Vuelvo al relato. El playón, que era lo que ellos se- ñalaban que se estacionaban los autos que se robaban en los pro- cedimientos, o algunos autos de los procedimientos también que se usaban para ellos; está ro- deado de eucaliptos, se ve tam- bién ahora, a simple vista y luego grafías de los procedimientos. En _ el caso de la ESMA nosotros te- níamos por parte de los testigos la información que el lugar de de- tención y de tortura, en fin, había varios, pero. había uno de ellos Hamado Capucha, en donde se escuchaba constantemente el ruido de un tanque de agua, in- cluso ellos recordaban que era muy molesto y cuando nos recibió el titular de la ESMA el capitán de navío González justamente nos preguntó qué es lo que que- ríamos examinar en primer tér- mino. Le dijimos que un lugar bajo techo, un techo a cuatro. aguas con. un tanque de agua. Entonces nos dijo, bueno, que había algo así como cinco o seis dentro de la Escuela, y dijimos: “Bueno, vamos a ver todos”. Ahora salimos de la parte prin- cipal de la Escuela y nos dirigía- seguimos avanzando hasta el Ca- sino de. Oficiales, donde hay un cartel había en ese momento que decía “área restringida”, en- tonces ahí las autoridades de la ESMA nos advirtieron que era. área restringida y que teníamos que firmar un acta para penetrar allí porque -no recuerdo las pa- labras exactas al entrar-en una área restringida podíamos tener conocimientos de “secretos de guerra”, entonces, bueno, noso- tros firmamos el acta que ellos levantaron y entramos, y bueno, le digo es el último. Perdón señora. ¿En el acta se dejaba constancia de que ustedes ingresaban ahí por pedido ex- preso de ustedes? ¿Cuál era el contenido de esta acta? Esta acta diciendo que fu- lano, fulano y fulano los ABCOULTOS ICAO - ECLLIaNMdiiOS con conocimiento de que era un - área restringida, reservada, en- tonces es el último edificio antes de las Escuelas Raggio. Es decir, como una macabra broma, ¿no? Durante tantas navidades un árbol lleno de lucecitas de Na- vidad encendiéndose, incluso las ventanitas de uno de los lugares de detención, se veía claramente desde la avenida Libertador. Yo creo que eso es una de las cosas más importantes: la sensación de que la vida pasaba por al lado de nosotros, todos pasábamos por al lado, y no sabíamos lo que estaba ocurriendo ahí, ahí físicamente en ese lugar. Bueno, entonces, entramos al Casino de Oficiales. Los testigos reconocieron el Salón de Actos cambiado, o sea, parece que se había cambiado el techo, se había sacado una esca- lera que comunicaba con un só- tano, pero reconocieron el lugar, como un lugar en donde se repar- tían si no me equivoco los pri- sioneros que llegan allí. La esca- lera que existía desde ese “Salón de Actos” hacia el sótano -que no existe más en la actualidad nos hizo ir hasta salir de ese salón, cuyo plano figura en nuestro in- forme y dirigirnos a un playón para autos que está ubicado como si dijéramos la parte posterior de la Escuela de Mecánica con sa- lida a una calle interna, que esta- ría entre la avenida Lugones y la avenida del Libertador. Calle interna no abierta al público, o. sea que ahí los autos de la Es- cuela de Mecánica de la Armada o autorizados podían circular li- -bremente. En el playón había una doble puerta de hierro que noso- tros hicimos abrir. Nos pregun- taron las autoridades de la ESMA para qué la queríamos abrir, y a pedido de los testigos la abrimos. Esas dobles puertas se abrían a una escalera que bajaba al só- tano, donde en este momento hay un archivo. Los testigos buscaron en el piso y encontraron las mar- eas- de distintos tabiques que dividían ese lugar en celdas; celdas donde había prisioneros y - donde también se torturaba, también -siempre de acuerdo al reconocimiento que efectuaron los testigos- nos señalaron que las ventanas, especie de tragaluz, habían sido modificadas. En la actualidad son más grandes delo que eran entonces. En ese sótano parece que se torturaba en.un cuartito que existe, pero de donde salía una escalera que ya no existe más, y que era la que co-” municaba éon lo que sería el "Salón de Actos” de la planta baja. - -Perdón, una interrupción señora. Las autoridades de la Escuela o que eventualmente acompañaron a ustedes en esta recorrida, ¿confirmaron esas reformas que según los testigos Se habían llevado a cabo? -Decían: “Puede ser, yo no astaba aquí en aquel momento”. uscaba de acuerdo al testimonio le los testigos, que era un ascen- sor, porque en fodos los testimo- nios se hablaba de un ascensor que iba desde ese sótano hasta un segundo e tercer nivel que era lo que se llamaba Capucha, que era donde justamente ala gente se la mantenia encapuchada y engri- Hada a unos caños de agua que van actualmente a todo lo largo de la pared de. ese enorme altillo -que después les voy a describir, si quieren-- entonces ese ascen- ser no aparecía por ningún lado, y entonces con los planos del ar- quitecto Ocampo hechos en el momento, los croquis que él iba haciendo y los testimonios de los sobrevivientes pudimos ubicar -también una persona que es- que se llamaba Capuenña, que era donde justamente ala gente se la mantenia encapuchada y engri- Hada a unos caños de agua que van actualmente a todo lo largo de la pared de ese enorme altillo --que después les voy a describir, si quieren- entonces ese ascen- ser no aparecía por ningún lado, y entonces con los planos del ar- quitecto Ocampo hechos en el momento, los croquis que él iba haciendo y los testimonios de los sobrevivientes pudimos ubicar -también una persona que es- “Durante tantas Navidades un árbol lleno de lucecitas encendidas, incluso las ventanitas de uno de los - lugares de detención, se veía claramente desde la avenida Libertador. Todos pasábamos al. lado de la ESMA y no sabíamos lo que allí I ocurría,” taba allí nos dijo: “Sí, ustedes estári apoyados en el ascensor” el lugar exacto donde estaba. Actualmente, entrando al hall del Casino de Oficiales es una espe- cie de cavidad donde se dejan los sobretodos en, por ejemplo, un lugar público, tiene un pequeño mostrador adelante, como si fuera la boletería de un cine: por ahí pasaba el ascensor. También, taba allí nos dijo: “Sí, ustedes estári apoyados en el ascensor” el lugar exacto donde estaba. Actualmente, entrando al hall del Casino de Oficiales es una espe- cie de cavidad donde se dejan los sobretodos en, por ejemplo, un lugar público, tiene un pequeño mostrador adelante, como si fuera la boletería de un cine: por ahí pasaba el ascensor. También, - según los testigos, en el sótano ese que estaba dividido en tabiques, donde todavía quedan las marcas en el piso de estos tabiques, y si no me equivoco, en alguna de las columnas también, los testigos relatan que los miércoles ellos oían un helicóptero y qué se ha-

Epígrafe

aiz Guiñazú, ex integrante de la CONADEP,