Nuevos testimonios sobre el campo de reclusión clandestina en Ituzaingó
La Cámara Federal continuó ayer por tercer día consecutivo analizando diversos casos rela- cionados con el centro clandes- tino de detención conocido co- mo Atila o Mansión Seré, que dependió de la Fuerza Aérea, ubicado en la ciudad bonaeren- se de Ituzaingó. Alejandra Tadei, que estuvo detenida en el lugar durante una semana desde el 13 de oc- tubre de 1977, abrió ayer a las 15.15 la lista de testigos, La jo- ven recordó que fue secuestra- da en su casa por unas 10 per- sonas armadas que “traían a Carlos Aiberto García, un ami- 90”, para que la reconociera. Relató. que la única explica- ción que dieron sus captores fue que la llevaban “porque sos montonera; esto es una guerra donde unos ganan y otros pier- den y a vos, piba, te tocó per- der”. En Seré, Alejandra “escuchó gritos de personas que tortura- ban por la noche"! y mencionó a Patricia Dorrego como uno de los cautivos. Fue liberada el 21 de octubre, sin torturas pero “golpeada y manoseada”. Tras Ruiz Guiñazú (ver apar- te), deciaró Daniei Romano, quien fue secuestrado junto a su hermana Beatriz en mayo de 1977 y trasladado a Atila, donde “me torturaron con picana, mientras escuchaba gritar a mi hermana pidiendo que la mata- ran”. Tras cuatro días, ambos fueron trasladados en vehículos diferentes a la zona de Paler- mo, y liberados. El 5 de octubre de 1977 fue de nuevo detenido ilegalmente, tras una visita de un grupo de represores a su do- micilio en agosto, y alojado otra vez en Seré. Esa segunda detención suce- dió horas después de que regre- sara de una peregrinación a pie a Luján, cuando un grupo se presentó en su domicilio, lo se- cuestró y lo llevó a la Mansión Seré, donde permaneció por es- pacio de un mes. Romano dijo que en ese sitio fue interrogado” “incoherente- mente” aunque reconcció que “la idea básica de las pregun- tas era la Juventud Peronista y lo político, centrado en torno del peronismo”. En ese lugar pudo ver al ac- tualmente desaparecido Juan Carlos Brid, a Carlos Alberto García y Rafael Elderstein. Con éste último fue remitido a la Co- misaría de Haedo, donde le fue permitido avisar de su situación a la familia y recibir sus visitas. Desde esa dependencia poli- cial fue trasladado a la Unidad Penitenciaria N” 9 de La Piata en la que permaneció tres me- ses a disposición del Poder Eje- cutivo Nacional, -