La toma de fábricas, la defensa de la fuente de trabajo y el plan del FMI A.R.A.

ES o E AE E Vs SEN de Sd e YABRICAS ocupadas por su personal y medidas de fuerza extendidas dispuestas por los trabaja- dores contra despidos y suspensiones en casi to- da la geografía nacional, es hoy el marco de referencia por donde transitan los hechos principales de esta de- mocracia nuestra encorsetada por un plan económico recesivo. A favor de la experiencia acumulada en años de lucha y organización, la clase trabajadora ha comenza- do a aplicar una amplia gama de urgentes medidas de- fensivas de sus fuentes de trabajo y sustento. Mientras esto ocurre a la vista de todos, el canciller Dante Capu- to, con su soberbia habitual, explicó públicamente que “lo notable, lo profundo, lo serio, lo nuevo, la novedad histórica de nuestro país es que esta vez la democracia no es igual que redistribución” (de ingresos, se entiende). En buen romance, y de otra manera, Caputo viene a confirmar lo que ya sabíamos: la riqueza nacional que producen los trabajadores seguirá explotada por los mismos de siempre; los mismos de adentro y los mis- mos de afuera. La sucesión de conflictos laborales no-importa, sin embargo, una acción organizada y centralizada de los trabajadores. Surge allí donde la situación del mercado, o la crisis económica o la impudicia especulativa de la - empresa determina suspensiones o despidos, como enel caso de Ford, Volcán o Firestone. _ Todos los conflictos sólo tienen eri común la necesi- dad de preservar el empleo. Los trabajadores no avan- zan en otros temas, ni reivindican siguiera la indispen- sable redistribución del ingreso, Aislados por empresa, esta forma de disenso es permitida por el gobierno y el sistema, No hay una reconstrucción del tejido social a favor del protagonismo de los trabajadores, ni'se propo- nen otras medidas alternativas a las aplicadas por el go- biemo bajo los elictados de la banca internacional y el Fondo Monetario, Por eso no sorprenden declaraciones como las que ayer en Campana hiciera el propio presidente Alfonsín, cuando afirmó que “no hubo un solo despido” como se- cuela del plan antiinflacionario, que, subrayó, “cuenta con el apoyo del pueblo argentino, condición insusti- fuible para arribar a las metas propuestas”. - En este marco de conflictividad extendida pero aún parcial, hay diversos grados de oportunismo por parte de dirigentes políticos que nunca estuvieron comprome- tidos en la lucha popular. En sus afanes electoralistas, creen que pueden beneficiarse de esta situación sin pe- ligro de que nada cambie. Recién en los últimos días se advirtió un esfuerzo de los ayadicatos y federaciones por encauzar la lucha obre- ra. Las regionales del interior de la central obrera se vieron motivadas a actuar y la propia dirección de la CGT quizá con el desagrado de algunos dirigentes parece obligada a emprender una acción enérgica algo más contundente que declaraciones y documentos de prensa. El gobierno aguarda: Saben que sin conflictos genera- lizados, el sistema no explota y el marco del disenso puede canalizar las demandas sin demasiadas crispa- ciones. También han variado ahora los lineamientos de la re- lación entre las autoridades y la dirección sindical. Si durante la primera etapa de la gestión radical el eje sus- tantivo era establecido con un sector de “los 25”. ahora parece dirigirse en primer término hacia las “62” que en- cabeza Lorenzo Miguel. También han variado las alian- zas y acercamientos que el gobierno radical privilegiaba en el plano internacional, Antes, la inclinación era en fa- vor de los gobiernos socialdemócratas europeos; ahora, cada vez más desembozadamente en favor de Reagan. Es lo que Caputo y Sourrouille le habrían hecho comprender a Alfonsín, . Caputo proclama que no hay una nueva Argentina. El Presidente acusó ayer en Campana a quienes lo crítica- ron de ser “representante de la vieja Argentina”. Sin contradicciones Hagrantes, ni al gobierno ni al sistema le molestan demasiado en realidad críticas y disensos par- ciales. Mientras en el campo popular no haya posibilt- dad de síntesis y acumulación de fuerzas en favor de un plan alternativo al del FMI, un programa contra la de- pendencia por la liberación, la vieja Argentina seguirá escamoteando a las mayorías la emancipación na- cional, A EA