Uno de los testimonios del coronel Carlos Nicolás Romanella es falso

Exactamente a las 16 subió al estrado el militar retirado Carlos Nicolás Romanella, quien en 1976 se desempeñó con el grado de coronel al frente del Departamento de Operaciones e Inteligencia del Comando de Arsenales del Ejército y meses más tarde fuera designado ministro de Obras Públicas de la provincia de Buenos Aires durante la gestión del gobernador Si wald. El militar admitió conocer ai padre de Zelma Ocampo, quien le solicitó que intervi niera para dar con el paradero de su hija secuestrada en agosto de 1976. Aseguró al respecto que no efectuó nin guna gestión por cuanto exis- tia una prohibición expresa en ese sentido de parte de su su perioridad y que además, “no conocía” a quien pudiera dar mayores detalles Cabe destacar que por esta ¡ parte de la declaración de Ro manella, el fiscal Julio Stras- sera anunció al final del testi- monio del militar que le hará una “denuncia por falso testi- monio”', ya que el acusador tiene en su poder copia de la declaración del ahora testigo ante un juzgado de Mercedes que investiga el “caso Fáti- ma'', donde Romanella asegu- ra no conocer a nadie de apellido Ocampo que se le hu- biera acercado a solicitar in- formes sobre el paradero de su hija Romanella debió responder también a Strassera si “tuvo a su servicio al conscripto de apellido Mainer", a lo que el testigo dijo “si” y actaró que fue en oportunidad de su mi- nisterio provincial cuando el gobernador dispuso el re- emplazo de choferes y orde nanzas en esas dependencias por soldados del Distrito Mili- tar La Plata. Vale señalar que Mainer es uno de los cons- criptos desaparecidos mientras prestaba el Servicio Militar Cbligatorio durante el proceso” También aclaró el testimo- niante que durante su desem peño como subdirector del Li- ceo Militar en Córdoba hasta 1977. no tuvo conocimiento de que personal del iugar par- ticipara de operativos antisub- versivos. “Mientras yo estuve allí, no. Sí alguien lo hizo con autorización del director o con posteribridad a que aban- doné mi cargo, no puedo ase- gurarlo”'. dijo Romanella Finalmente, respondió a la requisitoria de varios detenso res que, entre otras cosas, se interesaron por saber si el conscripto Mainer “tenía co- nocimiento por su función de documentos secretos sobre el accionar antisubversivo”. Ro- manella aclaró que el soldado era “destacable” en su tarea y que no tuvo acceso a esos presuntos informes.