Y La Cámara clausuró la audiencia: desde el 5 de setiembre oirá la acusación fiscal Otros testimonios Sanción a Orgeira

El tribunal consideró necesario que los ex comandantes comparezcan al producirse los alegatos de ambas partes. Ayer se recibierm testimonios acerca del Hospital Posadas

El presidente de la Cáma- ra Federal, León Arslanián, clausuró anoche la audiencia oral y pública, en el juicio a los ex comandantes, al tiem- po que formuló importantes anuncios entre los que se destaca la necesidad de la comparencia de los procesa- dos, mientras se produzcan los alegatos de las defensas y las acusaciones de la Fis- calía. Arslanián dio de esta ma- nera por concluida esta etapa procesal, suspendiendo la sesión hasta el 5 de setiem- bre próximo. Desde esa fecha, y hasta el 11 del mismo mes, el Tri- bunal escuchará la acusación fiscal por parte del represen- tante del ministerio público, Julio César Strassera. Concluida la acusación, se dispondrá de un receso hasta el 23 del mismo mes, ““para facilitar la labor de las defensas y permitir su mejor organización”. . s partes dispondrían de cuatro horas diarias a partir de las 15 “sin perjuicio de las prórrogas que, dentro del día, puedan solicitar"; al tiempo que corresponderá el tumo del primer alegato de los defensores a la represen- tación pública del ex presi- dente de facto general (RE) Jorge Videla. Su defensor, Carlos Tavares, expondrá el 23 y 24 de setiembre, en tan- to la defensa del almirante (RE) Emilio Massera lo hará los días 25 y 26; y la del brigadier general (RE) Or- lando Agosti, el 27 y 30. El cronograma de las ex- posiciones de las defensas de los integrantes de las otras dos juntas se prolonga hasta' el 10 de octubre, fecha en la que expondrá el letrado del brigadier general (RE) Basi- lio Lami Dozo. En el mismo sentido, la Cámara Federal recordó que “puesto que el artículo 376 del Código de Justicia Mili- tar dispone el conocimiento directo de los enjuiciados de los términos de la acusación y defensa, dispónese que es- tos deberán encontrarse pre- sentes durante las sesiones en que ellas se produzcan”. El testimonio de la enfer- mera Gladys Evarista Cuer- vo, quien afirmó que estuvo detenida ilegalmente y pade- ció intensas torturas. en el hospital Posadas, de Haedo, constituyó el eje de la última jornada. Gladys Cuervo y otros tes- tigos que prestaban servicios en ese nosocomio dieron asi- mismo a la Cámara Federal algunos indicios sobre lo ocurrido con los médicos Ja- cobo Cheter y Jorge Mario Roitman, el primero de los cuales, indicaron, fue se- cuestrado y apareció muerto pocos días después, en tanto el segundo continúa en cali- dad de detenido-desapareci- do. Graciela Leonor Donato, médica, testimonió sobre la desaparición de su esposo, Jorge Mario Roitman, a que: detuvo un grupo arma- O y vestido de civil, que irrumpió en el domicilio que ambos ocupaban junto a sus pequeños hijos, el 2 de di- ciembre de 1976. La testigo, quien al iniciarse el interro- gatorio se declaró “viuda” de Roitman, relató las nume- rosas tramitaciones efectua- das tras la desaparición de su esposo, destacando que en el Hospital Posadas habló con su director, el coronel Esté- vez, quien al principio ace tó que Roitman había sido detenido, y pocos días más tarde le respondió que ““pue- den haber pasado s cosas, o lo mataron o está en un campo de concentración”. Luego declaró la enferme- ra Gladys Cuervo, quien in- dicó que fue secuestrada el 25 de noviembre de 1976, en momentos en que se dirigía a la dirección del Posadas, res- pondiendo a un llamado del titular de ese cargo. Agregó que su aprehen- sión la concretaron los inte- grantes del servicio de segu- ridad del lugar, quienes tras introducirla en un cuarto la desnudaron y comenzaron a torturarla, Horas más tarde, atada y amordazada, la su- bieron a un automóvil y la trasladaron a un lugar donde “me torturaron salvajemen- te con picana eléctrica”, en tanto le preguntaban por vo- lantes de los Montoneros; dónde estaban Firmenich, Vaca Narvaia v Galimberti: con qué médicos mantenía relaciones, y otras cosas que calificó de ““descabe- lladas”. Tras describir otras tortu- ras a las que fue sometida y como consecuencia de las que le quedaron graves lesio- nes, la enfermera explicó que la mantenían dentro de un placard del que la sacaron en una oportunidad, para lle- varla, desmida, a ver a Jorge Roitman y Jacqueline Roma- no, compañeros del hospital, quienes estaban en iguales condiciones que ella. Consultada por el tribunal sobre los nombres de sus captores y torturadores, la testigo recordó que el jefe era un tal Nicastro y que en- tre ellos estaban Argentino Ríos, Juan Concinola, Raúl Tévez y un tal Muiño. La enfermera indicó que a ese grupo, al que dentro del Posadas se lo denominaba Swat, era “un grupo de ma- tones creado por el director Estévez, con gente en su mayoría nueva, que no cono- cíamos””. Finalmente afirmó que en una oportunidad pudo ver a Roitman ““desvariando en medio de un charco de sangre y orina” a causa de las torturas recibidas. Tras un cuarto interme- dio, declararon Jorge Villal- ba, Carlos Ricci y Pedro Ruiz, empleados en el men- cionado nosocomio, quienes coincidieron en manifestar que a partir de 1976, en el Posadas, se cometieron “graves violaciones a los de- rechos humanos”, La Cámara Federal san- cionó en la víspera al defen- sor José María Orgeira (Vio- la) con ““multa en su monto máximo autorizado por la ley”, en razón -de que éste “utilizó sus presentaciones para deslizar imputaciones al Tribunal”. En respuesta a la presentación del abogado del 12 de agosto, por la que soli- cita se revoque la resolución que no hacía lugar a la carpe- ta anexa al informe de las Fuerzas Armadas, el alto cuerpo indica que ““el doctor Orgeira aprovecha la oca- sión para utilizar términos E para la reso- lución del Tribunal”.

Epígrafe

Momento en que se determina la clausura de la audiencia