Título no reconocido

ideología se inspiraba en otras doctrinas. Quizá algún tratadista de la Carta Magna pueda aclarar esta duda en la que me veo sumido. Sin embargo, indepen- dientemente de esta curiosi- dad, la carta también me produjo otros interrogantes. Para ello cito algunos de los párrafos publicados: “El pe- ronismo Montonero cree y sostiene que la violencia no tiene sentido en un régimen de plena vigencia de los de- rechos y garantías constitu- cionales”. Además afirman que “Si el peronismo Mon- tonero ha debido armarse... han obedecido al mandato constitucional que obliga a todos los habitantes del país a armarse en su defensa así como de la legítima defensa propia frente al terrorismo de estado”. “Bajo estas mis- mas consideraciones retor- naremos de inmediato al país para desarrollar nuestra polí- tica”. De lo dicho creo entender que afirman que si no llega a haber una plena vigencia de los derechos y garantías constitucionales, la violen- cia volverá a tener sentido, y ellos, de inmediato, así co- mo ahora vuelven al país, volverán a ejercerla. - Puede significar esto por ejemplo que ellos siguen re- nunciando a la política como media de transformación so- cial, para ganar el espacio de - libertad que se les puede res- tar. Que en vez de accionar en el Congreso a través de los diputados y senadores que habían nominado y que los estarán representando, para lograr concretar el cam- bio de alguna situación que pueda estarlos perjudicando, simplemente matarán a al- gún representante del pueblo o harán un secuestro extorsi- vo obteniendo que un diario les publique la “Carta al lec- tor de un combatiente”. Supongamos que el Poder Ejecutivo no condone las pe- nas de los integrantes de la organización que tengan más de tres muertes, por conside- rarlo peligroso para la socie- dad; entonces, para ellos eso será señal de que sigue impe- rando el “Terrorismo de Es- tado” y podrán matarlo a Al- fonsín, ya que continuarán con su política enunciada en Roma. Quizás algunos de los de su partido ya presentes en el país puedan responderme a este interrogante para saber a qué atenerme o aunque sea tan solo para que aigo quede claro. Esperando encontrar un espacio en su diario para es- tas cuestiones, lo saludo muy atentamente. Raharta Andrinzala que no hay que darle dema- siada importancia a su pre- sencia, opino, por el contra- rio, que los argentinos que nos supimos “ganar” esta democracia en ciernes debe- mos expresar, por todos los medios posibles, nuestro re- pudio y nuestro asco a quie- nes son argentinos por ca- sualidad, pero en realidad son mercenarios del terroris- mo internacional. Y cuando digo que todos los argentinos debemos exte- riorizar nuestra repulsa a quienes asesinaron antes y después de 1973, incluyo en mi llamado a todas las insti- tuciones republicanas y de- mocráticas, y también y es- pecialmente a las madres, abuelas, etc. de Plaza de Mayo, demás defensores de los derechos humanos y tam- bién muy especialmente in- vito a que dé su opinión el electo diputado Dr. Augusto Conte. Que recuerden tam- bién ellos que durante la ma- sacre de Ezeiza hubo muer- tos que -nunca supimos cuántos fueron- hoy figuran como “desaparecidos”. Y hay otros muchos-más ““de- saparecidos”” por, los que ellos bregan que están ““de- saparecidos”” por la acción terrorista de los Montoneros y del ERP. Y otrosstantos “desaparecidos” que”én un momento de arrepentimiento y sensatez de su vida qiisie- ron alejarse de las filas; del terrorismo y sus propios se- cuaces los hicieron ““desapa- recer”” para siempre. Y que- dan aún los ““auto- desaparecidos”. Repito. Me gustaría que los grupos de defensores de los derechos humanos, las “madres” y el Dr. Conte, públicamente manifiesten su desagrado en forma por de- más explícita- ante la posi- ble vuelta de estos u otros terroristas. Será un modo de ayudar para que así como vienen se irán al convencer- se, al tener perfecta noción que, para los argentinos, son indeseables. Los argentinos hemos su- frido mucho. Demasiado. Pido por:favor: ¡BASTA! Miguel Horacio Losa Cl 4.805.469